Franco Colapinto sufrió la lluvia de Singapur en un Sprint caótico
El argentino Franco Colapinto tuvo un abandono prematuro en el Gran Premio de Singapur bajo el agua. Max Verstappen se quedó con un Sprint lleno de accidentes.
La exigente pista callejera de Marina Bay volvió a demostrar por qué es uno de los escenarios más impredecibles y duros del calendario mundial. En una jornada marcada por un diluvio previo y condiciones de adherencia al límite, el Gran Premio de Singapur albergó una carrera Sprint caótica que dejó un saldo frustrante para los fanáticos argentinos: el abandono prematuro de Franco Colapinto en las primeras vueltas de la competencia.
El sábado en el circuito asiático arrancó con muchísima tensión. Una fuerte tormenta inundó el primer y el tercer sector de la pista, dejando el segundo tramo apenas húmedo. Esta notable diferencia de asfalto obligó a la dirección de la carrera a retrasar la largada una media hora, forzando a todas las escuderías a calzar los neumáticos intermedios para lluvia.
Para Franco Colapinto, la misión en esta carrera corta era ganar experiencia y avanzar posiciones desde la zona media en un trazado sumamente complejo. Sin embargo, las trampas del circuito urbano y la bajísima visibilidad por el spray de agua jugaron en contra desde el inicio. El piloto de Alpine no logró sostener el ritmo en los metros iniciales y se vio obligado a detener su monoplaza de forma temprana debido a problemas derivados de la fricción del arranque, compartiendo la misma suerte que el francés Isack Hadjar con el Red Bull.
Mientras el auto del argentino quedaba fuera de competencia, la punta de la carrera se convirtió en un verdadero sálvese quien pueda. George Russell sorprendió en la largada al sacarle el primer lugar a Max Verstappen, pero la alegría le duró un suspiro. Al cerrar la primera vuelta, el británico perdió el control de su Mercedes en la última curva y terminó impactando contra las protecciones.
A partir de allí, Verstappen recuperó el liderazgo y manejó los tiempos con solvencia. El neerlandés controló el relanzamiento y estiró la ventaja sobre sus perseguidores, administrando el desgaste de sus gomas a medida que el asfalto se iba secando con el correr de los giros.
Detrás del campeón del mundo, la acción en Singapur se volvió completamente impredecible. Lewis Hamilton firmó una remontada fantástica saliendo desde el sexto lugar para cruzar la bandera a cuadros en la segunda posición. El podio lo completó el monegasco Charles Leclerc con la Ferrari, sufriendo sobre el final por la falta de adherencia.
El drama mayor de la jornada lo protagonizaron los hombres de McLaren. En las últimas vueltas, Lando Norris intentó superar a su compañero Oscar Piastri, provocando un toque que terminó con el australiano haciendo un trompo en la curva 5. El incidente alteró por completo el clasificador final: el debutante Kimi Antonelli aprovechó el revuelo para heredar un valioso cuarto puesto, seguido por Liam Lawson, Ollie Bearman y Nico Hulkenberg. Norris cayó hasta la octava posición, logrando rescatar apenas el último punto del Sprint.
La carrera de este sábado dejó en evidencia que las calles singapurenses no perdonan el más mínimo error ni la mala fortuna. Además de Colapinto y Russell, la lista de bajas sumó un fuerte choque triple entre Alex Albon, Gabriel Bortoleto y Valtteri Bottas, sumado al toque inicial entre Sergio Pérez y Lance Stroll.
Para Franco Colapinto, el trago amargo del sábado quedará atrás rápidamente. La carrera Sprint sirvió como una dura lección sobre el cambiante clima de Marina Bay, y los mecánicos ya trabajan a contrarreloj para dejar el auto en perfectas condiciones. El piloto argentino buscará su revancha este domingo en el Gran Premio principal, donde la estrategia de neumáticos, el desgaste físico por el calor húmedo y la alta probabilidad de nuevos ingresos del auto de seguridad volverán a abrir las cartas para todo el pelotón.
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